John Francisco Parra Febres, Primer Presidente de FEDEPASO

El Dr. John Parras Febres, muy euforico celebrando el triunfo del caballo paso fino Tabay, Gran Campeón Barquisimeto 1983

Nuestro Amigo y Gran Caballista, nació el 02 de Abril de 1933 en la ciudad de Mérida, en estado Mérida en Venezuela. Fueron sus padres: Dr. Hugo Parra Pérez y Florencia Febres Cordero de Parra.Estuvo casado con la bella Sra. Carmen Luisa Plaza Matheus, con quien procreó una bella familia conformada por Hugo, (fallecido en 2001), Carmen Luisa, John y María Julia.  Fue un excelente esposo, padre y un caballista de primer data.  Su amor por los caballos lo obtuvo del conocimiento que le legó su padre, ya que para cuando John nació, el transporte y viajes se hacía a caballos, mulas y en burrosSu infancia se desarrolló en Mérida, estudió en el Colegio San José de Mérida hasta que se graduó de Bachillerato, luego se trasladó a Los Estados Unidos, donde obtiene el título de Lic. En Economía en la Universidad de Michigan en Ann Arbor, Michigan USA.  Regresó a Venezuela y trabajó en Cervecería Zulia, La Creole y luego en su propia empresa  Duplex Industrial, logrando muchos éxitos y muchas relaciones, haciéndose conocer dentro del grupo de empresarios que conformaban el parque industrial de la Venezuela de Antier.

El joven John Parra fue un eterno enamorado de su esposa Carmen Luisa, verdadero amante, siempre lo veíamos en su compañía y además como amaba la unión familiar, sus hijos siempre lo acompañaban en todos los eventos de los caballos de paso, a su hijo Hugo por ser el mayor, le permitía que compitiera como jinete, ya con el tiempo se graduó de ingeniero y lo estaba preparando para que dirigiera su empresa.  A John siempre lo veíamos contento, nos atendía en su empresa de la mejor manera, siempre tenía un tiempo para atender a los amigos caballistas que veníamos aprender de sus conocimientos.  Fue un verdadero maestro, enseñó a muchos muchachos, algunos se graduaron de jueces, pero muchas veces recibió de éstos trastadas que no pudo superar.

John Parra, se graduó de juez de los Caballos de Paso, aprendió de los jueces colombianos que al comienzo de los años sesenta vinieron a juzgar los caballos que habían venido de Colombia.  Al principio las cosas fueron muy duras, pero fue uno de los mejores jueces venezolanos de su época.  Su equidad se hacía sentir en una pista de juzgamiento.  Muchas veces entablaba discusiones con los jueces de Colombia sobre cualquier tópico.  El consideraba que ya había madurado como juez y no se dejaba persuadir.

Conoció a Ramón León del Castillo, mejor conocido como Ramoncito, éste venía de la organización del baseball  y en tantas conversaciones que tuvieron, John le propuso a Ramón que deberían organizar las competencias de los Caballos de Paso, y es de donde sale la fundación de La Federación.  Se comenzaron a hacer contactos en el interior del país: En Valera, Rubén Flores, Benito Conte Pensiero, Maracaibo, Rutilio Ríos, Ramiro Borhóquez, en Mérida, Dr. Ramón Augusto Obando, el Falcón, Domingo Martínez y Mensey Hernández, en Barquisimeto, Francisco González, Enio Anzola, José Couri, Gustavo Carmona y Reinaldo Valero,  en Táchira, Lizardo Márquez Pérez y Ramón Rosales, por Carabobo, Carlos Lemoine y  Antonio González, en Caracas, Luís Enrique Díaz, José Cheo Zambrano, Gustavo Aguilera, Dr. Domingo Uzcátegui, Dr. Atilio Castillo, Oscar Rojas Araujo, Raúl y Rubén Márquez Barreto, Ramón León del Castillo.

Las relaciones de John le sirvieron para que el movimiento se consolidara.  Su imagen en los caballos fue un punto muy importante, los caballistas de Valera, Maracaibo, Mérida, Barquisimeto. Falcón, Táchira, Carabobo y de Caracas le dieron luz verde para que fuera el primer Presidente de la incipiente FEDEPASO, y que a su vez escogiera el tren directivo que lo acompañara en la fundación de La Federación de los Caballos de Paso de Venezuela (FEDEPASO) La  proclamación del ente Rector se hizo en La Caballeriza Rienda Suelta, en la población de Jebe en el Estado Lara en el año 1984.  John duró en sus funciones un período de cuatro años hasta 1987.

Desde que el caballo de paso quedó instituido  como deporte en Venezuela, caballistas, criadores y expositores, necesitaban que su esfuerzo de traer sus ejemplares a una exposición, tuviera mayores garantías, apoyaron la creación de la nueva organización y quedaron satisfechos que la presidencia hubiese recaído en la persona del Dr. John Parras Febres, por tener amplios conocimientos de los equinos, dedicado a la cría por muchos años, los caballistas de Venezuela le dieron carta blanca al depositar en él su confianza en la seguridad que sería un gran soporte para el deporte de los Caballos de Paso desde la presidencia de FEDEPASO, siendo éste un paso muy importante para el deporte que nos agrupa, el caballo es un activo que nos une, pero tiene mucha fragilidad para mantener esa unión, de acuerdo a los intereses personales de cada caballista, muchos buscan mantenerse en el ambiente, sin salvaguardar el orden y cumplir con los reglamentos de La Federación.

Fue Presidente de ANJUCAB, la Asociación de Jueces de Caballos de Paso de Venezuela y sus deportes

Tuvo la dicha de ser Juez de equinos en muchas plazas importantes: Barquisimeto, Coro, Valera, San Cristóbal, San Fernando de Apure, Caracas, Maracaibo, Puerto Rico, Tampa (1997)  Creo que ésta fue una de las  últimas ferias que Juzgó, sentía una gran pena y había dejado de juzgar en Venezuela.

Los Caballistas de Venezuela sentimos una gran pérdida, el movimiento se había resquebrajado.  John Parra Febres nos dejó el 09 de febrero de 1998, al sufrir un infarto fulminante.  En ese momento se encontraba con su esposa Carmen Luisa, quien de acuerdo a la situación no pudo hacer nada, muriendo en sus brazos.

Como criador y expositor, obtuvo muchos galardones que lo llenaron de orgullo, dada la calidad de sus ejemplares y crías.

Nos recordamos de:
a.      Candelazo, trochador alazán

b.     Murachí, paso fino

c.     La Catira, trocha y trocha y galope ( Fuera de Concurso en los dos aires)

d.     Rey Pelé, Trotón galopero negro

e.     Valentino, Trotón galopero moro

f.      La Carriza, trochadora

g.     Penélope, paso fino castaña

h.     Papillón, paso fino overo

i.      Valenca, hija de Valentino y La Catira

j.      Tabay, Zaino

k.      Piel Canela. Trochadora (EL Chispas en La Carriza)

l.       Florentino

Los amigos de John Parra Febres pueden enviarnos sus comentarios, para ser agregados a este reconocimiento de la verdadera historia de los caballos de paso en Venezuela.

Arnaldo Montilla  Fuentes
Editor
damepaso@gmail.com
Cell
: + 58 414 121.09.19


Un pilar fundamental para el caballo de paso en Venezuela !!!!!

Debo confesar que suspiré profundamente al sentarme a escribir sobre este querido y recordado amigo caballista y el suspiro surge por que son muchos los recuerdos que me vienen a la memoria cuando se trata de Jhon Parra Febres, ese merideño (De Tabay) de gran estatura, de sombrero bien llevado, con porte intelectual, fumador de tabaco cubano de la mejor calidad y muy entendido en lo que a caballos de silla se refiere.

Lo conocí siendo yo un muchacho, en el 69 específicamente en una feria que se hizo en Los Teques, donde Hugo (QEPD), su hijo mayor, siendo un niño, presentó al caballo Valentino y todos los presentes nos quedamos perplejos ante aquel binomio espectacular, posteriormente, nos volvimos a ver en el año 70 o 71 en la caballeriza Paso Fino, la que estaba recién fundada en las Filas de Mariche, recuerdo que para ese entonces Jhon tenía también un caballo trotón galopero de color negro, con una oreja tunga, de extraordinaria calidad, llamado Rey Pelé e hijo de Fantasma y un caballo fino, de color cerbuno llamado Murachí hijo de resorte III.

Para septiembre del 71 llegó de Medellín un transporte equino que portaba lo que para la época era el mejor caballo de Colombia en el andar de la trocha, se trataba de CANDELAZO, un hijo de Petrarca, de color alazán encendido y que tenía tal fama, por que venía de ganarle a El Arco en su propia plaza y este extraordinario ejemplar había sido adquirido por Jhon Parra, recuerdo que dejó ejemplares de muy buena calidad, como fue La Sinfonía de Leopoldo Carandini y Candelazo II (Padre de La Fogata), hijo de la Doña Juana, de Emilio Candia Candia. Candelazo, el de Jhon, muere joven electrocutado en uno de los puestos de la cuadra de abajo en Paso Fino.

Tuve la oportunidad de trabajar con él en los años 77, 78 y 79, en Club de Campo, montándole ejemplares de altísima calidad como fueron: Piel Canela (Chispa x Carriza), Carricita (Pompeyo x Carriza), La Catira (x Don Danilo), Valentino, Tabay, Quijote (Impacto II), entre otros. Lo que resultó una experiencia muy enriquecedora, ya que Jhon era un gran conocedor de la materia, en lo teórico y en lo práctico, lo que le permitía participar activamente en la toma de decisiones sobre el rumbo de sus animales en proceso de arreglo.

Cuando en Venezuela se toca el tema de los jueces nacionales, siempre saldrá a relucir el nombre de Jhon Parra Febres, por sus amplios conocimientos, su buena dicción, pero por sobre todo esto, por su conducta intachable y ética dentro y fuera de la pista….. Siempre recuerdo unas palabras de él: EL JUEZ NO SOLO DEBE SERLO; SI NO PARECERLO !!!!, Aprovecho para contarles una anécdota: En nuestro país se acostumbraba a que los jueces titulares también juzgaran los jinetes y amazonas y Jhon siempre fue negado a eso, y un día le pregunté el por que? Y su respuesta fue: Carlos, Yo Prefiero A 8 O 9 Mil Aficionados Chiflandome Por Una Decision En Relacion A Unos Caballos Y No A Una Madre Llamandome A Las 3:00 Am Para Acusarme De Que Traumatice A Su Hijo O Hija…. Y como que tenía razón.

Como caballista integral, quizás sea el de mas jerarquía que ha tenido nuestro país, ya que en el ámbito gremial ocupó el cargo de Presidente de Fedepaso desde la fecha de su creación y hasta entregarla 5 años después totalmente consolidada como ente cúpula del caballo de paso en Venezuela, como juez, además de haber sido presidente de ANJUCAP, tuvo la oportunidad de ser nombrado para actuar como titular en los eventos mas importantes del mundo para la época, como criador se dio el lujo de sacar ejemplares de la talla de PIEL CANELA (Chispa x La Carriza), TABAY II (Tabay x La Catira) CENICIENTA (Contrapunto x La Catira), VALENCA (Valentino x La Catira), entre otros, como expositor se levantó una gran cantidad de Grandes Campeonatos con La Catira, la que fue Fuera de Concurso en trocha pura y en trocha y galope, con Candelazo, con La Carriza, con Piel Canela, y con muchos mas, pero en donde mas se destacó fue en el rol de padre, esposo y amigo.

Titúlo este artículo con el nombre de: Pilar fundamental del caballo de paso en Venezuela, por que así sucedió, cada una de las gestiones de Fedepaso posteriores a la de él, lo consultaban a la hora de tomar decisiones complejas, a la hora de conflicto entre dos o mas jueces él siempre fungió como arbitro entre las partes, dictó cátedra en los simposios de jueces en el tema de ética y comportamiento, esto y mucho mas lo convirtió en un momento dado en la columna vertebral del caballo de paso en nuestro país.

Espero haber podido expresar en estas pocas líneas lo que Jhon Parra Febres significó para el movimiento equino de los caballos paso en Venezuela y el mundo.

Aprovecho para enviarles un fraternal saludo a Carmen Luisa, su señora esposa,  Carmen Luisa hija, Jhon / Jhoncete (Como familiarmente le decía) y Maria Julia la menor, a los que tengo mucho tiempo sin ver, pero les guardo un gran aprecio.

Carlos Lemoine.

 

MI PAPA Y LOS CABALLOS
En estos días me contactó Arnaldo Montilla para pedirnos información sobre mi papá para un artículo sobre su vida con los caballos, como comenzó, cuales fueron sus caballos más famosos, y una cantidad de aspectos de su vida relacionados con estos nobles animales.  Luego de intercambiar una serie de mensajes con Arnaldo y después de haber leído su artículo tan interesante y lleno de frases emotivas, quisiera relatarles mis experiencias como su hija y lo que me transmitió John Parra Febres en su afición por los Caballos de Paso.

Les cuento mi historia y espero transmitirles mis sentimientos y vivencias, que fueron espectaculares.  Yo soy la segunda hija de mi papá, me llamo Carmen Luisa y fuimos 4 hijos…  El mayor, Hugo, luego yo, John y María Julia.  Cuando Hugo y yo éramos niños, aproximadamente tendríamos él 8 y yo 7 años, un día mi papá nos llevó a unas caballerizas que se llamaban “Paso Fino” en Fila de Mariches, y sin preguntar mucho, nos montó en un caballo a cada uno…  Mi hermano John era muy pequeño y María Julia no había nacido.  Recuerdo que cerró el picadero en esa oportunidad, me montó en una yegua color chocolate y comenzó a dar vueltas con la rienda agarrada para luego soltarme durante unos minutos.  Al principio me dio pánico, pero poco a poco fui agarrando confianza y después de esa experiencia, todos los fines de semana íbamos a Paso Fino a montar y a dar paseos.  Hugo se convirtió en un gran “chalán” y se montaba en cualquier cosa… Además, dada su afición por “El Zorro” decidió que se disfrazaba de este fabuloso personaje y se montaba en un “penco” que llamaban “Polvorín”, lo hacia pararse de manos y se iba por la subida del picadero cantando:

En su corcel

Cuando sale la luna

Aparece el bravo zorro

Al hombre del mal

El sabrá castigar

Marcando la zeta de zorro

Zorro Zorro!!!

Además decía “Hasta Luego amigos!!!!!!!!!”

Y así seguía… Mi querido hermano se hizo famoso por esto!

Yo por mi parte lo que hacía era montar, porque no tenía esa vena artística de mi hermano, pero me fascinaba.  Un buen día, nos lleva mi papá a una feria en Los Teques, y yo me convertí en la “lleva y trae” de las noticias de los Jueces en el picadero, porque me les metía en la conversación y averiguaba qué era lo que estaba pasando con los concursos.  Ahora la famosa era yo!  En cada feria me encargaba de “chismear” a las señoras y señores sentados en las gradas de los acontecimientos del picadero, y realmente no sé porqué razón me lo permitían, pero lo lograba.

La primera feria que recuerdo fue esa de Los Teques, creo que en el año 1970, donde Hugo mi hermano concursó en la categoría infantil con un caballo prestado, y ganó!  La segunda, recuerdo que estábamos llegando con mi mamá a Maracay y casualmente venía el concurso de niñas, por lo que mi papá me montó de inmediato en un caballo que recién había comprado para Hugo que se llamaba “Rey Pelé”, trotón galopero, y me metió en la pista.  La verdad es que yo también gané en esa oportunidad y sin ánimo de alardear, mi hermanito y yo siempre ganábamos en los concursos de jinetes y amazonas.

Ferias, puedo mencionar muchas. Lo que recuerdo es que siempre los fines de semana había alguna actividad y estábamos toda la familia junta.  Maracay, Valencia, Barquisimeto, Mérida, San Cristóbal, Fuerte Tiuna y pare de contar…  Parecíamos nómadas!

Caballos, también recuerdo muchos: Rey Pelé, que era el de Hugo, un caballo negro azabache, espectacular pero con muy mal carácter; mi yegua se llamada Penélope, una paso fino castaña con las crines negras, y un día mi papá compró a Candelazo.  Ese caballo marcó vida en mi casa, porque era un animal excepcional!  Mi papá era el que lo montaba y realmente verlo era un espectáculo.  Su relación con Candelazo llegó a ser tan estrecha que se le paraba al lado y le decía al oído: “Candelazo, no se deje montar” y el condenado caballo trataba de morder a cualquiera que osara poner un pié en el estribo!  Créanme, eso era cierto.  Hasta que un día sucedió una tragedia, y Candelazo se murió cayendo al suelo de un golpe, y mi papá se quedó parado con los zamarros puestos con el caballo abajo…  esta fue una de las peores experiencias que recuerdo de niña, porque aquello se convirtió en un duelo como si fuera una pérdida de un ser querido muy cercano. No parábamos de llorar!

Otros caballos que recuerdo además de los que nombré y sin orden cronológico porque no tengo mucho sentido del tiempo son: Murachí (paso fino), La Catira (trocha), Valentino (trotón galopero), La Carriza (trocha), Soberano (paso fino), Papillón (paso fino y overo), La Valenca (Trotona galopera), Tabay, Florentino, y otros que fueron descendencia de los anteriores.  Con el tiempo mi papá fue evolucionando, estudiando y convirtiéndose en un excelente criador, juez y montador de caballos de paso.  Yo que me identifico mucho con él, les cuento que era un perfeccionista, tenía que llegar al fondo de todo y hacerlo bien.

Mi mamá por su parte, al darse cuenta de la fascinación de mi papá por este deporte, un día decidió que si no se aficionaba ella también, probablemente perdería a mi papá, así que muy inteligentemente se unió al clan, y se convirtió en la compañera de “La Catira”, que fue su Yegua por muchos años…  La verdad es que de las cosas que extraño de niña, son los paseos a caballo por tantos sitios en familia y con amigos…

Amigos hicimos muchos, y la verdad es que era una afición que se compartía en familia.

Caballerizas, también recuerdo además de Paso Fino, Valle Fresco, Vista Hermosa, La caballeriza del Dr. Alfredo Candia Bruzual en San Antonio que no recuerdo su nombre, la caballeriza del Dr. Emilio Candia Bruzual en Club de Campo y finalmente el propio Club de Campo, que más que todo era un lugar para practicar “Polo” pero donde se colaron los caballistas de paso.  Fueron muchos los sitios donde compartimos con muchas familias.

Siempre recordaré con mucha alegría y a la vez mucha nostalgia todos esos años, que para nosotros fueron muy felices.  Sobre todo porque después de la pérdida de mi papá, se nos apagó esa afición por los caballos de paso.  Pienso que es una protección para no sufrir.  Luego de la pérdida de mi hermano Hugo, si quedó alguna lucecita, también se extinguió.  Ustedes sabrán comprender porqué…  pero los recuerdos permanecen en mi memoria, imborrables y hermosos.

Carmen Luisa Parra Plaza